lunes, 28 de julio de 2008

Hace un par de años leí en una revista norteamericana un artículo sobre un físico que se convirtió a una secta judía ortodoxa. (La verdad es que no recuerdo que clase de científico era, pero para el ejemplo nos sirve que sea astrofísico.) Esta persona, que había dedicado su vida a la ciencia, pasó de hacer malabares con ecuaciones sobre la curvatura del espacio a decir cosas como si eres justo y bueno, Dios multiplicará tus hijos, darán leche tus cabras y las riquezas serán la retribución de tus actos... Este tipo de creencias podrían esperarse de una persona común, todos hemos escuchado alguna vez aquello de Dios castiga, pues, pero ¿un astrofísico, un occidental con título universitario? ¿Cómo es que sucede esto?

Para entenderlo debemos tratar de ponernos en los zapatos de alguien de verdad rudimentario. ¿Qué otra cosa conoce del mundo que lo que tiene a la vista? Sus cabras, sus cultivos, sus hijos... Su idea de lo que es el sentido de la vida no puede estar más allá de lo que es su vida, por lo tanto su idea de lo divino es una reflejo de ésta. Lo mismo podemos decir de un vikingo y el Valhala o de un fundamentalista islámico y su paraíso de mujeres eternamente vírgenes. Su religión está en función a sus necesidades. Entonces: ¿Cómo es que pueden cambiar radicalmente las ideas religiosas de alguien? Porque ha habido un cambio radical en su visión de lo que es vivir bien; en otras palabras, gracias a un cambio en sus necesidades.

Es por eso que la opinión que tengo sobre las religiones es que da lo mismo una que otra. Todas son creaciones humanas, todas responden a necesidades humanas, y no tienen en absoluto nada que ver con lo divino, si es que tal cosa existe. Puede uno escucharlo todos los días. Una persona que conozco, cuando está fuera de su ciudad y no tiene con quien pasar los fines de semana, acude a misa para no sentirse solo. Otra persona, que lleva una vida bastante "activa", sostiene que Jesús de Nazareth era un gran pendejo, que manejaba a sus seguidores como quería y que tenía de tesorero a un ex–recaudador de impuestos. Pero eso no ocurre sólo son que puede considerarse vicios o bajos sentimientos, sino con todas las formas de pensar y expectativas humanas. Hay un texto de Borges que da en el clavo: "A lo mismo llega Spinoza, cuando dice que dar atributos humanos a Dios es como si un triangulo dijera que Dios es eminentemente triangular. Decir que Dios es justo, misericordioso, es tan antropomórfico como afirmar que Dios tiene cara, ojos o manos."

Por supuesto, eso no basta para que alguno de los lectores de este artículo se desengañe de la religión en la que creen. No creo que esto sea posible en un artículo, para lograrlo sería necesario una experiencia terriblemente traumática. Pero como en esta revista no hay presupuesto para sortear un pasaje de ida en un barco pirata lleno de marineros que no hayan tocado puerto en más de un año, les pedimos que se pongan a pensar en lo siguiente: si dividen 1 entre infinito, ¿qué obtienen? En términos prácticos, cero. Ya sé que no es así, pero sigamos con el ejemplo. Ahora dividan 10 entre infinito. ¿Qué obtienen? Cero. Hemos dividido un número diez veces mayor y obtuvimos lo mismo: cero. Ahora dividamos diez mil millones de trillones elevados a la quintinollésima potencia, entre infinito. ¿Cuál creen que será el resultado? Exacto: cero. A su dios infinito, queridos creyentes, le da lo mismo una hormiga que un ser humano.

Este ejercicio matemático es en verdad simplón, lo reconozco; pero nos sirve de base para seguir el siguiente: si el universo ha evolucionado durante millones y millones de años, pasando por la formación de los primeros átomos, las primeras moléculas, las primeras proteínas, la primera materia viva y así hasta el ser humano, ¿qué nos hace pensar que somos el último paso? Todos tendemos a pensar que el humano es y será lo que hasta ahora ha sido, que el futuro sólo será diferente al presente en que habrán naves espaciales, pistolas de rayos o matrimonios entre toda clase de sexos. Pero consideren realmente la cuestión: cada día se están desarrollando computadoras con mayor capacidad, ¿por qué no pensar que el próximo paso en la evolución es la inteligencia artificial? También el desarrollo de la genética podría dar lugar a la aparición de una especie con capacidades de percepción nunca consideradas antes –es decir, ninguna de las capacidades parapsicológicas que se supone que existen–, una especie que esté tan alejada de nosotros como nosotros lo estamos de los primeros monos. Y ni siquiera entonces podríamos decir que la evolución se ha detenido, pero ya no puedo dar más ejemplos porque mi imaginación no da para más. Lo importante es lo siguiente: para los católicos los animales no tienen alma (al menos eso es lo que recuerdo de mi catecismo de cuarto de primaria), pero los humanos sí. Ahora que ya sospechamos que no somos el último paso, ¿creen que un Dios estaría más pendiente de la suerte de una congregación de humanos creyentes que de la de una tribu de chimpancés?

Por estas razones es que cuando me preguntan si soy ateo, les digo que no, pero que no es necesario serlo para no ser creyente. Puede o no puede existir un Dios, pero, en lo que a mí respecta, eso no tiene necesariamente algo que ver con nuestras vidas. La única razón por la que creemos el mito del ser humano como hijo predilecto de algún tipo de dios es porque no nos gusta sentirnos pequeños y a merced de lo que no podemos controlar o no nos gusta imaginar, como el sinsentido de la vida y lo inevitable de la muerte. Es tan equivocado creer en el mito del hijo predilecto como creer que los planetas giran alrededor de la tierra, o que estamos en el centro del universo.

Pero no nos engañemos. Diga lo que uno diga, los creyentes simplemente se encogerán de hombros y dirán que su dios existe, que su dios es amor y que los quiere mucho, y luego nos mirarán con una sonrisa compasiva. No podemos criticar a estas personas. No es nada agradable pensar que somos una basurita más en el universo. Lo sé porque durante mucho tiempo me fastidiaba realmente la idea de que sí hubiera un Dios. Me parecía intolerable que uno no tuviera escapatoria; para mí, la libertad y la existencia de un Dios eran hechos incompatibles. Ahora ambos temas han dejado de interesarme, pero aun puedo recordar la fastidio que sentía. Y eso es lo que me gustaría lograr aunque sea un poquito con este artículo, amigos creyentes. Ya sé que todo lo dicho arriba son simplemente boberías para impresionar a los que jamás se han puesto a pensar en estas cosas; ya sé que ustedes deben estar diciendo que caigo en el mismo error que señalo: ponerme a usar definiciones para tratar con algo indefinible. Muy bien. Entonces estarán de acuerdo conmigo en lo siguiente: si existe tal ser, éste sería tan inimaginable que ni siquiera llegaríamos a intuir la forma en que no nos lo imaginamos. Esta es una idea que aparece en la misma Biblia, en el Libro de Job. Un hombre pasa mil padecimientos sin renegar de su dios, y se siente bien consigo mismo por eso, hasta que aparece éste y le dice que no se tan soberbio y que sus designios son inescrutables. En otras palabras, tanto ustedes como yo estamos en el aire.

Es por todo esto que si alguna vez Jesucristo o Buda regresan de la muerte, reviven a mi abuelito, convierten el pan en pescado o me llevan a la cuarta dimensión del espacio, les daré la mano y reconoceré deportivamente que son seres tremendamente superiores a mí y que no puedo descartar que sean algo así como un dios creador de este y otros universos, pero también tendré que decirles que, a pesar de que le tengo terror a la muerte, no puedo evitar pensar que soy un ser humano y que eso debería bastarme.

16 comentarios:

Jubo dijo...

Ok, son todas creaciones humanas...¿Eres superior a nosotros? Seguramente debes serlo, porque eres uno de los pocos que con su desmedida lucidez ha caído en cuenta de que las religiones son autoengaños y no tienen nada que ver con lo divino. Sin darte cuenta tal vez, alardeas y esbozas una línea, luego te ubicas en uno de los lados y ése lado necesariamente tiene que ser el mejor y más avanzado.
¿Qué tiene de malo esa persona que conoces que va a misa para no sentirse solo? Si cree en Dios, entonces, creerá también que es un amigo... ¿Qué tendría de malo visitarlo? ¿Acaso no se busca la compañía de los amigos? ¿No se les busca cuando está uno desesperado? ¿Sólo? ¿Necesitado? ¿O tal vez para, sencillamente, conversar?
Más abajo, aunque cites a “otra persona muy activa”, no puedes escribir Jesús de Nazareth y seguidamente pendejo. Aunque en particular no me he ofendido es posible que esa frase sea motivo de ofensa entre los cristianos que se dignen a leer tu blog, es una falta de respeto.
Si a nuestro Dios (así, con mayúscula) Infinito, le da lo mismo una hormiga que un ser humano... ¿Cómo puedes afirmarlo tú? ¿No acabas de citar a Borges, que acusa al ser humano de pintar a Dios como le parece, señalarle características que el hombre le atribuye a su conveniencia? ¿Y tú que acabas de hacer? Y luego, sigues suponiendo, en el caso de que Dios exista, lo que debe o no debe importarle. Y si te disculpas por éste error en el mismo artículo, no deja de serlo: es una contradicción que anula entre sí tus razones.
Creo, que en tu caso, si es muy agradable pensar que “somos una basurita más en el universo”. Bueno, allá tú. Sin compasiones. Si crees que se necesita algo traumático para dejar de creer, pues bingo, ya me lo he preguntado como muchos otros, ¿Y sabes qué? En ése sentido tengo miedo porque siento que es posible. Siento que hay cosas espantosas que pueden sucederme y serían capaces de alejarme de Dios o replantearme sobre mis creencias.
Dime, si creemos en un Dios Todopoderoso, que lo puede todo. ¿Qué le impediría a éste Dios solucionar problemas aparentemente sin salida? ¿No podría acaso permitir que la libertad conviva con el hecho de que Él exista? ¿Sería imposible? ¿O imposible para ti de acuerdo con argumentos racionales, propios de seres humanos, o sea primates necios como tú y yo que seguramente están años luz de una verdadera evolución como sostienes?
Dicho de forma más sencilla con un ejemplo, recuerdo esta ridícula pregunta que tenía un viejo conocido para “demostrar” que Dios no podría existir: ¿Puede Dios hacer un helado tan grande que ni él pudiera acabárselo? ¿Entonces seguiría siendo todopoderoso? ¿Cómo solucionar éste conflicto? Bueno yo creo que sí se acepta el hecho de que es todopoderoso eso deja el margen suficiente para que TODO sea posible, como por ejemplo que 1 + 1 sea igual a 3, si así Él lo quiere, desafiando las leyes, los sistemas, la lógica, la razón y todo tipo de orden. E incluso, reformulándolos o dejándolos intactos sin mayor cambio, porque todo, absolutamente todo, sería posible.
Y aunque no seamos el último paso de la evolución, nos diferenciamos abismalmente de los chimpancés y similares, al menos, racionalmente hablando, se podría sostener que tal vez éste incipiente alcance evolutivo pre-inteligencia artificial o lo que sea, éste homo-sapiens hasta el que hemos llegado, es sin duda motivo suficiente para darnos cuenta que tenemos una dignidad que no puede quedarse atrás y no depende de lo que podamos ser en el futuro, es ridículo. Por otro lado se entiende que como raza humana somos arrogantes, conflictivos, temerosos y muchas cosas que ciertamente, son parte de nuestra naturaleza y de la tuya, pero todo lo demás no viene a lugar... ¿Quieres convencer de que las religiones no tienen nada que ver con lo divino o quieres que todo el mundo siga pensando que las personas que no creen en Dios (no hablamos de los “agnósticos”) están amargadas? Porque francamente, no lo tomes a mal, eso es lo que parece.

LuchinG dijo...

JUbo: disculpa, recièn veo tu comentario. No veo en què momento he sonado amargado en este artìculo, en realidad he querido hacerlo con humor. Chequea este video, Dawkins no parece para nada un amargado: The God Delusion

LuchinG dijo...

Probando, probando, 1, 2, 3,

Amma Sinclética dijo...

Excelente texto: asaz certero en diversos puntos y sumamente interesante. Sin embargo, aunque convenga con la mayor porción de las afirmaciones que lo conforman, no concuerdo con todas. De ahí que juzgue preciso realizar una serie de aclaraciones sobre ciertos puntos, así como refutar un puñado de conjeturas que considero vanas.

Es verdad, ¡y sin dubitaciones!, que las numerosas religiones invasoras de la superficie terrestre estan a merced de las humanas necesidades. No obstante, de tal realidad no se sigue la falsedad del mensaje por estas otorgado. De modo contrario, ¿podría explicarme cual es la relación de causalidad entre el hecho de que una doctrina supla una serie de carencias humanas y el que no sea veraz en su anuncio? ¿Cuál es, pues, la relación logica entre ambas aseveraciones? Todo aquello que concierne al ser humano, trátese de religión, de filosofía, de ciencia, etc., suple una serie de carestías en aquel. ¿De ahí puede desprenderse la idea de que la ciencia, por ejemplo, es por ello errónea y fútil? No me parece que las necesidades de una criatura estén desligadas de la realidad del universo y de la fuente de origen de la cual proviene.

“Es por eso que la opinión que tengo sobre las religiones es que da lo mismo una que otra” afirma. Bien. Es por la misma razón por la cual usted piensa eso, por la que yo sí considero que no da lo mismo una religión que otra. Ya que si estas se encargan de saciar una serie de carencias humanas, lógico es que existan unas que cumplen con su labor de manera más eficaz que otras. De igual manera en que los productos por la pérfida publicidad prodigados se encargan de satisfacer una serie de necesidades en las personas, siendo unos productos mejores en aquello que otros, las religiones compiten en excelencia o protervidad las unas con las otras, no encontrándose al mismo nivel. ¡Es más!, algunas no solo no consiguen satisfacer de modo adecuado los requerimientos de sus miembros, sino que además acarrean consigo una serie de fatalidades en la psique de quien a ellas se atiene, así como en las sociedades enteras, resultando, a la larga, contraproducentes para el bienestar y desarrollo humano.

Amma Sinclética dijo...

¿No tienen nada que ver con lo divino? Ciertamente no demasiado –no de manera directa-. Sin embargo, de ahí no se sigue que la divinidad sea inaccesible a la humanidad. De la premisa de la ineficacia de las religiones en su función para comunicarnos con lo trascendente no se desprende que el acceso a aquello sea imposible, como no se sigue que de la inutilidad de un medicamento X para curar una determinada enfermedad, su cura sea inviable. Existen otras vías, fuera de las religiones, que facilitan que el acceso del Espíritu en nosotros: la mística, el contacto directo, sin presumir nada de antemano, con aquellas realidades superiores. De ahí que existan personas espirituales que no son creyentes, puesto que no “creen”, desdeñando toda creencia por buscar la Verdad, hasta que finalmente la encuentran. Se fundamentan en el conocimiento, en una suerte de saber supra-racional, comprobable de manera empírica aunque no sensorial. La Infinitud está presente en todo y, careciendo aquella de límite alguno, no existe en ella ningun obstáculo que le imposibilite el acceso a nosotros. Está más allá del absurdo.

“A lo mismo llega Spinoza, cuando dice que dar atributos humanos a Dios es como si un triangulo dijera que Dios es eminentemente triangular. Decir que Dios es justo, misericordioso, es tan antropomórfico como afirmar que Dios tiene cara, ojos o manos.” Concuerdo plenamente con ello. Y le recuerdo: Baruch Spinoza y Jorge Luís Borges sabían del ser de la divinidad, no siendo ateos ni agnósticos, aunque tampoco creyentes, pero si interesándose profundamente por la verdad respecto a la deidad.

“A su dios infinito, queridos creyentes, le da lo mismo una hormiga que un ser humano”. Eso es verdad, pero no en el acento en que usted lo afirma. Todos los seres que pueblan este nuestro universo cuentan con un espíritu. Todo cuanto es participa por igual en y de la divinidad. Cada ser, cada átomo, es el centro del universo y de la existencia, el centro de la Vida, el Espíritu en la zaga de su interior, trátese de un Australopithecus, de un Homo-Sapiens, de una especie posterior a la humana y evolucionada a partir de esta, o de un grano de arena. Y el panteísmo tampoco profesa tal. Su acusación se dirige únicamente a un cierto y limitado tipo de religiones.

Amma Sinclética dijo...

“…si existe tal ser, éste sería tan inimaginable que ni siquiera llegaríamos a intuir la forma en que no nos lo imaginamos.” Eso es verdad. Sin embargo, del hecho de que la realidad trascendente sea inconcebible por la mente humana, inimaginable, no se sigue el hecho de que sea inaccesible. La única manera de acceder a la deidad, realidad suprema, de manera directa, se encuentra fuera de las facultades mentales y sensoriales, en la facultad espiritual, la cual no se rige mediante la imaginación ni el pensamiento.

“Es por todo esto que si alguna vez Jesucristo o Buda regresan de la muerte, reviven a mi abuelito, convierten el pan en pescado o me llevan a la cuarta dimensión del espacio, les daré la mano y reconoceré deportivamente que son seres tremendamente superiores a mí y que no puedo descartar que sean algo así como un dios creador de este y otros universos, pero también tendré que decirles que, a pesar de que le tengo terror a la muerte, no puedo evitar pensar que soy un ser humano y que eso debería bastarme.” Eso me parece estupendo. ¡Yo tampoco tomaría a un ser limitado, por poderoso que este fuese, por el Espíritu, Esencia Primordial, Principio Universal, Motor Inmóvil…! Porque no existe ninguna relación entre realizar portentos y ser la fuente originaria. Además, más prodigioso me parece besar a una persona, que volar como Superman por los aires, que caminar por las aguas, y que votar fuego por la boca y rayos equis por las manos. Porque esto último, aunque asombroso, se da en el plano material de la realidad. El beso está en un nivel superior: coronado por el Amor.

Amma Sinclética dijo...

“Dicho de forma más sencilla con un ejemplo, recuerdo esta ridícula pregunta que tenía un viejo conocido para “demostrar” que Dios no podría existir: ¿Puede Dios hacer un helado tan grande que ni él pudiera acabárselo? ¿Entonces seguiría siendo todopoderoso? ¿Cómo solucionar éste conflicto? Bueno yo creo que sí se acepta el hecho de que es todopoderoso eso deja el margen suficiente para que TODO sea posible, como por ejemplo que 1 + 1 sea igual a 3, si así Él lo quiere, desafiando las leyes, los sistemas, la lógica, la razón y todo tipo de orden. E incluso, reformulándolos o dejándolos intactos sin mayor cambio, porque todo, absolutamente todo, sería posible.”

Eso es acertadísimo. En el Infinito todo es, la contradicción, lo ilógico, lo incompatible, lo imposible, todo, todo se da, todo se consume en unidad indisoluble.

LuchinG dijo...

1.- "¿...cual es la relación de causalidad entre el hecho de que una doctrina supla una serie de carencias humanas y el que no sea veraz en su anuncio?"

Supongamos que un candidato a la presidencia recibe una fuerte donación para su campaña de parte de un lobby de las empresas tabacaleras, y que de pronto las politicas que éste candidato cambian, qué casualidad, a favor de las tabacaleras. ¿Puedo suponer una relación de causa-efecto entre ambos hechos? Por supuesto que sí. Las religiones hacen algo parecido. (No pensemos en las creencias más prozaicas, esas son blancos demasiado fáciles.) Al parecer los seres humanos necesitamos verle un sentido a nuestras vidas, saber que no estamos solos en el universo y que hay un orden, aunque no podamos conocerlo. La mayor parte de los que no tienen satisfecha esta necesidad básica, se meten en unas depresiones que nos se las desearía ni a mi peor enemigo. ¿No te parece demasiada coincidencia que las religiones satisfagan esa necesidad? A mí sí. Y como las religiones se venden como algo no inventado por los humanos para satisfacer sus necesiadades, sino dadas por un ser divino, son, por lo tanto, falsas. Es en ese sentido que digo que son falsas.

Y sí, muchos venden a la ciencia como algo incuestionable y verdadero, cuando en verdad lo que hacen es sólo acercarse a la realidad, hacer un teoría para precedirla. Newton no descubrió la gravedad, la inventó.

2.- "Ya que si estas se encargan de saciar una serie de carencias humanas, lógico es que existan unas que cumplen con su labor de manera más eficaz que otras."

Por supuesto que si tengo que elegir entre satanistas caníbales y católicos apostólicos, elijo a los segundos, pero de todas formas que un adulto hecho y derecho tenga amigos imaginarios... no me parece una buena idea.

3.- "Sin embargo, de ahí no se sigue que la divinidad sea inaccesible a la humanidad." "Existen otras vías, fuera de las religiones..." "La única manera de acceder a la deidad, realidad suprema, de manera directa, se encuentra fuera de las facultades mentales y sensoriales, en la facultad espiritual, la cual no se rige mediante la imaginación ni el pensamiento."

Lo siguiente es una analogía: ¿Puede una hormiga entender qué es un ser humano? No. Su sistema nervioso lo más que puede hacer es percibir una proteinota moviéndose por ahí, indiferenciable de cualquier otra proteinota como un perro o un caballo. ¿Puede un ser humano entrar en contacto con lo divino? Podrá pararse encima de él, olerlo, masticarlo, racionalizarlo, pero carece de la capacidad para reconocerlo. Es como si me dijeras que una hormiga puede de pronto acceder al pensamiento racional y seguir siendo una hormiga. Si alguna vez crees haber estado en contacto con lo divino, te aseguro que no lo era.

4.- "Y le recuerdo: Baruch Spinoza y Jorge Luís Borges sabían del ser de la divinidad, no siendo ateos ni agnósticos, aunque tampoco creyentes, pero si interesándose profundamente por la verdad respecto a la deidad."

A Baruch no lo conozco, pero lo que escribía Georgie me encanta, y, auqnue no soy un experto, no recuerdo que alguna vez él haya dicho que "la deidad" le interesaba por sí misma. Le interesa a como una rama de la literatura fantástica, eso sí.

5.- "Todos los seres que pueblan este nuestro universo cuentan con un espíritu. Todo cuanto es participa por igual en y de la divinidad. Cada ser, cada átomo, es el centro del universo y de la existencia, el centro de la Vida, el Espíritu en la zaga de su interior, trátese de un Australopithecus, de un Homo-Sapiens, de una especie posterior a la humana y evolucionada a partir de esta, o de un grano de arena. "

Doble contra sencillo a que esto justo cuadra con tus expectativas de pertenecer a un selecto grupo de humanos superiores, esos que condenan la democracia y quizás pueblen el siglo 22.

6.- Lo del último parrafo no lo escribí yo, sino Jubo, un comentarista.

Amma Sinclética dijo...

Luching:

“Supongamos que un candidato a la presidencia recibe una fuerte donación para su campaña de parte de un lobby de las empresas tabacaleras, y que de pronto las políticas que éste candidato cambian, qué casualidad, a favor de las tabacaleras. ¿Puedo suponer una relación de causa-efecto entre ambos hechos? Por supuesto que sí.”

Concuerdo con lo afirmado. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que todo aquello que sirve a necesidades humanas es factible de desviarse de su función original. De tal suerte, si la labor principal de la política es servir a los requerimientos de una nación garantizando un orden adecuado a ella, puede degenerar al punto de ejercerse en pro de los intereses particulares de un individuo o grupo específico, o de nadie fuera de los vanos caprichos de la multitud, en detrimento del bienestar nacional. Así ocurre con el sistema democrático y con una serie de otros regimenes no demócratas, como el que rige a la Cuba liderada por Fidel Castro, por ejemplo. De igual manera, la ciencia, que suple una serie de necesidades intelectuales y prácticas en el ser humano, puede, a su vez, distorsionarse al punto de servir a sus ansias destructivas. Tal ocurre cuando los descubrimientos científicos se utilizan con la finalidad de forjar armas de guerra, como tanques y bombas nucleares, por ejemplo. De igual modo, la labor productora y mercantil de alimentos, cuya función primordial es nutrir al ser humano, puede desviarse al punto de servir meramente a sus necesidades degustativas, en detrimento de su nutrición y salud física. Tal ocurre con el McDonalds, por ejemplo. ¿Y por qué la religión habría de ser la excepción? Siendo su función central servir a las genuinas necesidades espirituales del individuo, puede decaer al punto de someterse a sus carencias emotivas, a sus deseos y miedos. Y, ciertamente, la religión es asaz frágil, de manera que tiene una mayor propensión a viciarse que los otros campos. Porque, ciertamente, el ejemplo de que usted se ha servido, ilustra una degeneración de la política, no su recto funcionamiento. Siendo así, no puede sino servir para ilustrar la generación de la religión, no su recto funcionamiento.

Amma Sinclética dijo...

“La mayor parte de los que no tienen satisfecha esta necesidad básica, se meten en unas depresiones que nos se las desearía ni a mi peor enemigo.”

¿Usted ha satisfecho esa necesidad básica? Siendo así, ¿por qué ataca a aquello que la suple? No siendo así, ¿pertenece a la mayoría deprimida –recuerde que la depresión y el pesimismo son síntomas de baja autoestima- o a la minoría que sabe conllevarlo? De pertenecer a la primera, ¿por qué desea que otros padezcan lo que usted? De pertenecer a la segunda, ¿por qué le desea la depresión a otros fuera de usted? Ya que, francamente, en su texto, bombardea el nutriente de aquella necesidad básica que señala. Digamos que agria el sustento, frustrando la satisfacción de ese requerimiento básico en las personas que leen su texto y lo creen, lo que a usted, ciertamente, le agrada. De ahí que yo piense que le desea una terrible depresión inclusive a sus mejores amigos.

“Y sí, muchos venden a la ciencia como algo incuestionable y verdadero, cuando en verdad lo que hacen es sólo acercarse a la realidad, hacer un teoría para presidirla. Newton no descubrió la gravedad, la inventó.”

De ser aquello cierto, no existiendo la gravedad antes de que Newton la inventase, ¿cómo hacían las personas para caminar sobre la Tierra sin irse volando? ¡Permítame desenmascarar las incongruencias de sus afirmaciones con un gramo de ironía…!

“…pero de todas formas que un adulto hecho y derecho tenga amigos imaginarios... no me parece una buena idea.”

¿Por qué no le parece buena idea que un adulto hecho y derecho cuente con amigos imaginarios? A mi me parece divertido.

Amma Sinclética dijo...

“Lo siguiente es una analogía: ¿Puede una hormiga entender qué es un ser humano? No. Su sistema nervioso lo más que puede hacer es percibir una proteinota moviéndose por ahí, indiferenciable de cualquier otra proteinota como un perro o un caballo. ¿Puede un ser humano entrar en contacto con lo divino? Podrá pararse encima de él, olerlo, masticarlo, racionalizarlo, pero carece de la capacidad para reconocerlo. Es como si me dijeras que una hormiga puede de pronto acceder al pensamiento racional y seguir siendo una hormiga. Si alguna vez crees haber estado en contacto con lo divino, te aseguro que no lo era.”

Ese ejemplo me parece excelente. En mi infancia, cuando empecé a cuestionarme la existencia de una entidad sagrada, pensé aquello mismo en diversas ocasiones. Mi ejemplo también incluía a la hormiga. Sin embargo, posteriormente, la realidad demostró que mi pensamiento no era del todo certero. Es verdad que una hormiga no es capaz de acceder al ser humano ni comprenderlo, como tampoco percatarse de su existencia. También es cierto que el ser humano, siendo limitado, no puede ampliar los límites que imposibilitan a la hormiga el acceso y comprensión respecto a él. No ocurre así cuando la entidad de que se habla es suprema, infinita, ilimitada. La hormiga no es capaz de identificar al ser humano, pero el Espíritu es capaz de acceder por igual a la hormiga que al humano, ampliando los limites que imposibilitan su acceso. Tanto la un álamo, como una araña y un ser humano, pueden presenciar la divinidad.

“Doble contra sencillo a que esto justo cuadra con tus expectativas de pertenecer a un selecto grupo de humanos superiores, esos que condenan la democracia y quizás pueblen el siglo 22.”

Sí, ¿por qué no? El hecho de que la divinidad se encuentre en todo y que cada elemento sea el centro de la Vida, no significa que todas las personas estén instruidas y se encuentren en capacidad de gobernar. ¿Qué hay de terrible en un grupo de seres humanos superiores en un sentido relativo a la humanidad? ¡Abajo la democracia!

PD: Baruch Spinoza era teísta.

LuchinG dijo...

1.- Pero con la ciencia, o la nutrición, sabes cómo comprobar la veracidad de lo que se propone. Con la religión o las creencias místicas, ¿qué haces? ¿Cómo haces para saber cuál es el "recto funcionamiento" de algo que se adopta sólo por fe? ¿Cómo haces para saber si tus creencias no son en realidad la deformación, tergiversación, la versión decadente, o incluso lo opuesto a algo muchísimo más elevado, algo que no estás en capacidad de siquiera intuir?

2.- No le deseo el mal a nadie -la mayor parte del tiempo-, pero creo que tengo el derecho a decirle a los creyentes lo que yo creo. Y además, también es un asunto de terapia: uno se harta de ver cómo la mayoría de los creyentes pinta a los no creyentes. Es fácil comprobar esto, haz una lista de los personajes no creyentes que salen en la tele, sólo recuerdo a uno al que no se le ha safado un tornillo.

3.- No hay que confundir al fenómeno con la explicación. El fenómeno es que los objetos se acercan, sean planetas o plumas. Newton observó los movimientos de los planetas y creo ecuaciones que predecían sus movimientos, bajo el supuesto de que había una fuerza invisible -la gravedad- que los atraía, una fuerza que no se podía registrar. Eso fue un escándalo en su época: ¿cómo era posible que alguien proponga que dos objetos se influencian sin tocarse siquiera? Pero las ecuaciones de Newton eran tan buenas para predecir el movimiento de los planetas, que al final todos se convencieron. En 1905 Einstein dijo ¡nones! No había una fuerza invisible que atraía a los planetas, era la presencia de una masa lo que causaba el fenómemo al distorsionar el espacio, haciendo que los objetos se acerquen. (¿Cómo es eso de que el espacio puede distorsionarse? No me preguntes, aún no lo entiendo.)

4.- Es divertido si sabes que no son reales.

5.- Claro que podemos ampliar las capacidades de la hormiga. Por ahora sólo hemos podido hacer que brillen en la noche, pero pronto haremos que nos traigan el periódico o persigan al cartero. Mi pregunta era: Una hormiga que entiende qué es un ser humano, ¿sigue siendo una hormiga? Imposible. Y un ser humano que realmente logra reconocer lo divino (y me refiero a realmente reconocer, no pararse sobre él, no masticarlo, no racionalizarlo, no recurrir a esa forma de autohipnósis que son las ceremonias religiosas o quizás también las místicas) podría seguir siendo un humano? Lo dudo mucho.

6.- Lo terrible es que quieras tirarte abajo la democracia. La democracia, por lo que entiendo, no es sólo que todos voten por el próximo presidente; es sobre todo que el ciudadano común participe del funcionamiento del estado, que se comprometa con éste, que sus derechos básicos estén protegidos; y que este estado se estable, que tienda al equilibrio de poderes. Si estás en desacuerdo con que Susy Diaz haya sido congresista, entonces tal vez lo que necesitamos no es que no haya democracia, sino que establezcamos otra forma de democracia.

LuchinG dijo...

Interesante película sobre cómo un grupo (sea una nación o barra brava) puede darle sentido a la vida: La Olax

LuchinG dijo...

El nirvana es un derrame cerebral:
http://www.youtube.com/watch?v=UyyjU8fzEYU&feature=channel

Guely of Sweden dijo...

Impresionante entrada! No está mal para un agnóstico. Lo digo yo que soy ateo ;)
Para mi Dios es una suerte de título o categoria. Puede ser el sol, un volcán, el tigre, un amigo invisible, un manojo de tradiciones de la Edad del Bronce. A un dios uno lo tiene o no que aceptar como suyo. A el Dios Abrahamico de las tres grandes religiones monoteistas no lo acepto por nada. Si su manifestación es la que declaran la Biblia o el Corán (o sus centenares de arbitrarias interpretaciones), yo paso, me parece inaceptable por irracional y, en el fondo,convenida.
Respeto la libertad religiosa en tanto que los creyentes respeten la libertad atea y que ambos respeten los Derechos Humanos. A uno le deberían empezar a hablar de dioses cuando ya se es un poco mayor o educado. Cualquiera le lava el cerebro a un niño.

LuchinG dijo...

Hola, Guely; gracias por la visita. Sólo para aclarar: si me preguntan por "Dios", soy ateo; si me preguntar por alguna forma de creador (un nerd sideral extradimensional que juega a los big-bangs, por ejemplo), soy agnóstico; si me preguntan si la cuestión es importante, soy indiferente.

Saludos.